Mi historia no es del todo agradable, más bien se trata de algo no muy aceptado pero que desgraciadamente sucede en muchos hogares...
Me enamoré perdidamente de mi tío. No se alarmen, es mi tío político, esposo de la hermana de mi madre. Me lleva tan sólo 11 años.
Con el paso del tiempo nuestra atracción fue creciendo al punto de que sucedió algo inesperado en una fiesta: intentó besarme y me dijo cuanto le gustaba...
Mi reacción obviamente, fue apartarme de él y evitar verlo lo más que se pudiera, pero las circunstancias no lo permiten, por más que intenté alejarme siempre tenía que estar donde él estaba.
Explicamos esta unión diciendo que somos Tío y Sobrina Consentidos, pero ya algunos sospechan.
Sé que lo que hacemos esta demasiado mal, porque no sólo jugamos con su familia, sino con la mía, con todos en general, ¿qué dirán mis abuelos o mis padres si lo supieran?
Lo malo es que al ver sus ojos todo se me olvida y peor cuando me besa, hace que mi mente borre todo pensamiento y grabe en ella esos momentos que vivimos.
¡No puedo esperar mas, hoy lo veré, estoy ansiosa!