menú
Portada
Regístrate Gratis
Busca Tu Ideal
Busca Tu Igual
Modifica tu Perfil
Sube tu Foto
Borra tu Perfil
enteráte
Historias
Artículos
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Tips
Ayuda
Preguntas Frecuentes
herramientas
Pregúntale a LuzLima
AQUÍentreNOS
Tarjetas Lima-Limón
Gotas de Limón
Mail
Frases y Poemas
navegando
Shopping
Date Gusto
Tarjetas
Exprésate
Humor
Riete
Entretenimiento
Diviertete
Horóscopos
Tu Destino
Cupido De Amores a Amores Corazones Rotos Polemicas Cuéntanos tu Historia
Sugiere al Autor Envía a un Amigo
Descubrí lo que soy
Por Albatros
Lo comprobé, después de vivir confundido, creo que es mejor confesarle a mi esposa que me he dado dado cuenta de mis verdaderos gustos. Esto va a ser doloroso para ella, para mí también, pero no queda otra alternativa, es lo mejor para los dos no tengo porque seguir seguir fingiendo, es tiempo de que sepa que siento atracción por los hombres.

Sí esta es la única e inevitable realidad, no me quejo de los bellos momentos de matrimonio que he pasado junto a ella, de las grandes satisfacciones que me ha dado con cada uno de mis tres hijos, la amo pero me es difícil seguirle ocultando lo que de dos años para acá he comenzado a experimentar. Creo que ella, no será fácil, pero lo va a entender, mis hijos ya están entrando en la etapa adulta y tampoco sería un golpe desfavorable para ellos, así que estoy decidido a ir en busca de mi felicidad, bueno puede ser poca ya que estoy entrando en la edad de los 50 años y pues no quiero pasar los últimos años de mi vida arrepentido de mi infelicidad por no salir a encontrarla.

Los cambios sentimentales se han dado muy repentinamente en mi interior, me costaba trabajo entender aquellos rumores que dicen que cuando uno pasa de los 40 las preferencias sexuales cambian. en mi caso se han cumplido.

Soy un "hombre" totalmente exitoso, cuento con mi propia empresa y gracias a Dios vivo desahogadamente, pero siempre me había sentido vacío en algo, no lograba comprender en que hasta que llegó ese día que marcaría mi destino y mi delirio por los hombres.

Todo comenzó cuando organicé un torneo de futbol con los empleados de mi empresa, desde hacía tiempo me llevaba muy bien con uno de ellos, a parte de la relación de jefe y subordinado nos unía algo, no era amistad, pero había algo en común entre los dos.

Al término de uno de los partidos, mi subordinado a quien voy a llamar "Carlos", terminó bañado en sudor, no sé que me pasó pero al ver a ese tipo, fortachón y con ese olor a hombre, algo sucedió dentro de mi. Un sentimiento que hacía mucho tiempo no experimentaba, comenzó a recorrer mi cuerpo y al ir a bañarnos a las regaderas de las instalaciones donde se realizó el evento, no me pude contener. Le dije que se veía muy atractivo, que me disculpara pero que me llamaba la atención.

Observé su cuerpo, guardando en mi mente cada uno de sus detalles. Él sorprendido me miró, me dijo que yo estaba enfermo y me aseguró que al día siguiente presentaría su renuncia. Me sentí mal no por lo que había hecho, sino porque mis impulsos iban a provocar que la persona que me gustaba posiblemente se iba a marchar y ya no sabría de él nunca.

Al día siguiente se presento "Carlos" ante mí exigiendo su renuncia. No la acepté, en cambio le pedí una disculpa. Aún así "Carlos" dejó de ir a trabajar. Yo sabía que él era soltero y que vivía solo, dejé pasar un tiempo considerable para ir a buscarlo. Mientras tanto seguí tratando de seguir con mi matrimonio, fingiendo ante mi esposa mi amor hacia ella, cuando en realidad en mi mente estaba la imagen de "Carlos".

Pasaron casi dos meses y tras una noche de parranda le llamé a su casa, le dije que necesitaba hablar personalmente con él. Primero se negó, pero a final de cuentas aceptó. Así que fui a su domicilio. Él, un tanto nervioso, me recibió con recelo, algo distante, como si no tuviera la intención de platicar conmigo.

Tuve que ser sincero con él, decirle que me gustaba, las copas que traía encima me soltaron la boca. "Carlos", confundido, intentó echarme de su departamento, yo al contrario me le fui acercando poco a poco, hasta tenerlo frente a mí, lo abracé y le dije que no tuviera miedo. Le dije que lo necesitaba, que yo veía en él a la persona que podía cambiar mi destino. También le hice ver que es difícil aceptar en primera instancia ser homosexual, pero que si por algo me había invitado a su hogar era porque él también tenía dudas internas. Lo acaricie, lo hice sentir deseado, él siempre había sido un tipo muy solitario. y se dio lo que tanto añoraba, esa noche nos amamos.

"Carlos" regresó a su trabajo, de hecho le dí un ascenso con un mejor sueldo. Claro que ese aspecto me ha hecho acreedor de grandes críticas, pero eso no me importa, tengo que acostumbrarme a ella porque ya tengo decidido enfrentar a la sociedad y sobre todo decirle a mi esposa que ella merece todo lo mejor, que desgraciadamente yo ya no se lo puedo brindar porque ahora mis intereses son otros.

OPINA SOBRE ESTA HISTORIA
¿Conoces a homosexuales casados y con hijos?
SI NO
TIENES ALGO QUE DECIR SOBRE LA HISTORIA, PUBLICALO AQUI
Nombre : Email :
Texto :
 
No dejes de consultar las opiniones publicadas sobre esta historia
VER OPINIONES