Fracasé en el amor una y mil veces, fui una aventura para muchos, el juguete de todos y de nadie, la tonta que se dejaba engañar una y otra vez, que en cada relación lo entregaba todo.... tanto ir y venir me acabó, había perdido la confianza en mi, mi capacidad de amar había llegado a su fin, mis parejas anteriores hicieron su vida, en realidad no hablo de muchos, pero no voy a dar detalles, la cantidad no importa, yo en un principio era una mujer y terminé sintiéndome nada.
Después te conocí...
Te idealicé, te admiré, te admiré en silencio, te pensaba día y noche, eras el hombre que cualquier mujer soñaba tener, inteligente, varonil, en realidad no eres lo que se dice un hombre guapo físicamente, pero si un hombre realmente interesante, fuerte y por consecuencia atractivo...
Descartado por completo, un hombre como tú de ninguna forma tendría ojos para mi, eso yo lo sabía, tu que lo tenías todo y yo que me había quedado sin nada, vacía.
Yo pensaba que te gustaba Paola mi mejor amiga, desde mi perspectiva ella era la mujer ideal para ti, bonita, rica, inteligente, sin ningún problema en la vida.
Ayer, al despertarme tuve la sensación de estar soñando, no podía creerlo, a mi lado como en mis sueños te tenía, pero esta vez era real. La noche de anoche me hiciste enloquecer de felicidad, tus caricias y tus besos me llenaron toda, exploraste cada rincón, cada pedazo de mi, te sentí mío en cuerpo y alma.
Nunca nadie me había llevado serenata, la cama llena de rosas rojas, las velas, la lluvia, tú, la magia de estar contigo... Y al amanecer tener la certeza de que estabas ahí, a mi lado, que no te has ido, Fernando, gracias por la noche de anoche, gracias por este año de estar contigo.