Yo pensaba que el amor jamás tocaría a mi puerta, que yo no era de esas chavas que se enamorarían sin razón, pero sin esperarlo ni llamarlo, apareció y formó parte de mi vida, se llamaba Julio César o mejor conocido por sus amigos como "El Negro".
Nos volvimos una pareja ejemplar, súper unida y con el apoyo de nuestras familias nuestra relación creció. Trabajábamos juntos, pero surgió una nueva oportunidad en el Corporativo Soriana y se fue, a pesar de ello nuestra relación era cada vez más fuerte, ambos con planes de casarnos el día 6 de septiembre del 2002, entre los dos cooperamos para dar el enganche para una casa, juntos pagamos todos los preparativos, pero tuvimos problemas de tensión y presión y además de que él entró a trabajar en el Corporativo de HEB y se alejó mucho más de mi.
Curiosamente ahí conoció a su novia actual, ¡que "casualidad"!, de seguro era una buscona, que se le metió hasta por los ojos, que al ver que Julio y yo teníamos problemas normales antes de la boda, supo
que hacer y se aprovechó de ello. Todo terminó muy mal, dos meses antes de la boda era otra persona totalmente diferente, no era el Julio que yo había conocido, del que yo me había enamorado, era alguien totalmente diferente. Tratamos de solucionar las cosas pero fue inútil, y lamentablemente por malos entendidos y chismes, terminó todo realmente mal. Sin ninguna explicación alguna, él tomó la decisión de que cada quien tomara su camino.
A mi me destrozó el corazón por completo, pero dejé que el tiempo lo decidiera... con la esperanza de que si me amaba volveríamos y les confieso, tenía fe, pensaba que el amor lo podía todo y que si había malos entendidos todo se aclararía pero no sucedió.
En enero me inscribí en la UDEM para terminar mi carrera y como tenía que suceder, me buscó, con el pretexto de pagarme el dinero del enganche, no puedo mentir, me ilusionó y me utilizó, él ya tenía novia, me seguía buscando, seguro su novia no le daba lo que él necesitaba y lo que yo si le di y como yo no tenía ningún compromiso y seguía estúpidamente enamorada de él, no me importaba que tuviera novia, no quería perderlo, tenía esperanzas de que volviéramos porque cuando estaba conmigo era el mismo de siempre, y eso sí, me creía de su propiedad, no me permitía hacer mi vida con alguien, me buscaba cuando nos enojábamos, me insultaba, me ofendía, me trataba con maldiciones, pero, cuando su novia se fue de viaje, me llamó pidiéndome que nos viéramos, en otras palabras, le ponía el cuerno conmigo.
Yo jamás le dije algo de lo que me pudiera arrepentir, al contrario, siempre le dije que lo amaba. A veces lo veía como un juego, yo, su juguete, hasta que dejé al amor por un lado y comprendí que la única que saldría perdiendo con una relación así, sería yo, y comprendí que Julio se había quitado la máscara después de 3 años de conocerlo y supe realmente quien era.
Se negó en regresarme el dinero que yo pagué para el enganche, y además me enteré que contraerá nupcias en agosto de este año y vivirán
en mi casa porque nunca dejó de ser mía, ya que el cobarde jamás me dio la cara para pagarme el dinero que me debía, ante todos es un hombre recto, ante su novia un novio maravilloso y "fiel", ante sus amigos el amigo incondicional, el destrozado, ante su mamá el hijo ideal, ante su familia el hermano perfecto, pero la verdad sólo son diferentes máscaras que utiliza y la mejor de ellas fue conmigo, porque realmente le creí.
Realmente confié en él, abandoné mis amigos porque él se molestaba, me alejé de mi familia porque siempre procuraba a su familia, pero cuando me hablaba de su "novia" se burlaba, él decía que él siempre pensaba en sí mismo primero y jamás perdía ni se arrepentía de lo que hacía. Su actual novia trabajaba en HEB, y me enteré que a los 2 meses de terminar lo nuestro, ya estaba presentando a su familia a su nueva "novia formal".
Y pensar... él siempre me hizo la culpable del rompimiento ante todos, pero, yo no tuve ninguna relación con nadie hasta el 3 de agosto
del 2003. Yo no comprendía el porqué me había sucedido algo así, pero ahora lo sé, conocí a un hombre maravilloso, en el lugar donde más me escondía, en mi trabajo, terminé mi carrera después de 7 años de estar intentándolo y soy completamente feliz a su lado, además me acepta como soy y se ha convertido en otro hijo para mi mamá.
Le doy gracias a Dios por no haberme abandonado y haberme de alejado de alguien como él. Mis verdaderos amigos me decían que el destino tenía a alguien mejor para mí, yo no lo lograba comprender hasta hoy. El siempre me vio para abajo y me pisoteó, pero el destino da muchas vueltas. Algún día yo estaré arriba y eso sí, feliz, porque jamás he engañado a mi novio, sé que he encontrado a un verdadero hombre que sí sabe amar realmente a una mujer y a quien no le he ocultado nada, me aceptó y apoyó incondicionalmente. Julio estará abajo mirándome, y estoy segura que no tendrá cara para verme y yo sí podré mirarlo de frente, porque el único error que cometí fue haberle amado y haber querido ser una mejor persona.
El daño que se hace, siempre se paga y a mí el destino me cobrará, a su debido tiempo, todas las lágrimas que derramé por él. Todo cae por su propio peso. Después de haber compartido mi historia, me siento tranquila, liberada y por este medio quiero quitarle la mejor máscara que Julio utiliza "ser fiel".