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Una historia, un dolor y una hija buscando a su padre.
Por Susana
Crecí con ese vacío de saberme huérfana de padre, sin una foto, sin una carta, sin un recuerdo que me haga pensar que lo tuve y lo perdí.

Muchas preguntas sin respuesta, mi madre siempre se negó a responder. Ella se casó e hizo una familia aparte con el que supuestamente es mi padrastro, tengo tres medios hermanos dos mujeres y un hombre, por supuesto hay diferencias en el trato y en el sentimiento aunque todos lo nieguen, lo comprendo es inevitable.

Aunque no es precisamente la historia de cenicienta y sus hermanastras lo cierto es que padecí la soledad y la inseguridad que trae consigo la ausencia paterna.

Empezando porque mi madre siempre se hizo cargo de mi y de mis gastos independientemente de sus demás hijos que se sustentaban en ambos. Yo estudié en una escuela pública, mientras que ellos en una privada.

No lo sacó a la luz como un resentimiento, bueno en cierta forma si lo es, nunca me he desahogado, mi orgullo no me ha permitido mostrar mi lado débil. Esta carta me permite hacerlo sin dañar a nadie.

Un caparazón fortalecido por la hostilidad de una vida sin padre. Tengo 26 años, empecé a tener conciencia de mi situación cuando en el kinder los niños con su clásica crueldad comenzaban a burlarse, yo siempre les decías que estabas de viaje, que eras un hombre muy ocupado, cuantos regalos del día del padre a la basura.

Me miro en el espejo y trato armar un retrato hablado de ti. Imagino tus ojos, tu frente, tus brazos, tu sonrisa, no te conozco, vivo con la esperanza de que algún día lo haré...

Papá, hoy es el día de mi boda, y me he tomado un momento para pensar en ti, para brindarte mi felicidad. Cuanto me hubiera gustado que me acompañaras, donde quiera que te encuentres, independientemente de tus errores o de que sepas o no de mi existencia. Desde lo más profundo de mi ser te digo que te quiero, que te necesito y que en mi no existe ningún tipo de resentimiento, todos los días de mi vida recé por ti y por tu bienestar. Papá cuanta falta me haces...

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