Tengo 5 años de casada dos bebés. Mi matrimonio hace un año que viene intentando superar una fuerte crisis. Hace tres meses conocí una persona por ICQ, los dos primeros meses fueron maravillosos nos convertimos en amigos entrañables conectados todo el día, nos volvimos inseparables, incluso fines de semana. Siempre me bromeaba me decía que se había enamorado de mi, que era imposible dejar de chatear conmigo, pero siempre en son de broma y yo le seguía la corriente, jamás negué mi condición de casada.
Él es soltero, sólo que el último mes las bromas ya no fueron bromas, mensajes a celular, llamadas, tarjetas virtuales, donde prácticamente me decía que me quería y lo que sentía era sincero, que no sabía como había pasado pero estaba pasando.
No puedo negar que a mi también me movió muchísimo e incluso comencé a sentir algo especial y muy fuerte por él. No podía pasar un día sin saber de él, tanto así que me alejé aún más de mi esposo y matrimonio casi pierde la brújula.
Se dio la oportunidad que mi marido viajo y simplemente me aventuré a conocerlo, era la única oportunidad de verlo y confirmar lo que estaba pasando. Nos conocimos, estuvimos juntos sólo unas horas y se portó como un caballero.
No pasó nada sólo que yo descubrí que a pesar de lo que sentía tenía que tomar una decisión pensando en mis hijas y no en mis sentimientos, y tambien en mi esposo a quien no he dejado de querer.
Mi enamorado confirmó lo que sentía, lamentablemente ese fue el fin porque él también descubrió que jamás iba a pasar nada entre nosotros.
Lo que más me duele es que yo le dije que podríamos ser amigos como al principio, guardar ese sentimiento tan bonito que nació como algo muy nuestro y muy bello, pero él no quiso, es más de eso han pasado dos semanas y las pocas veces que hemos vuelto a contactar, a parte que no es igual, sólo nos hemos reprochado.
Él piensa que yo jugué con él y yo estoy empezando a pensar que él sólo buscaba una diversión y que se dio cuenta que conmigo no iba a lograrlo.
Hoy estoy tratando de recuperar mi matrimonio que gracias a Dios lo estamos logrando, pero no dejo de pensar en él y realmente lo extraño.