Siempre me reía de las personas que decían haber conocido al "amor de su vida" por internet. Me parecía absurdo e increíble que esto pudiera suceder, me preguntaba ¿cómo alguién se puede enamorar sin conocer a físicamente a su pareja?.
En lo personal nunca sentí atracción ni la necesidad de pasarme horas navegando por la red, pero como jamás había tenido un romance, me entró la curiosidad de hacerlo. En la oficina durante mis tiempos libres comenzó mi interés por ingresar a algún chat, ahí conocí a una gran cantidad de personas, que posiblemente como yo, utilizaban este medio para relacionarse, sin temor a algún rechazo de los demás. Era el escape de una sociedad tan estigmatizada en donde entre más enigmático parezcas, es mayor el interés que despiertas hacia ese grupo fluído de cibernautas.
A pesar de haber "conocido" a mucha gente por internet, en mi interior se mantenía el sentimiento de soledad, predominante en mi vida. nunca había conocido el amor.
Hasta que un día tuve la certeza de entrar a la página de Lima Limón y me di cuenta que podía buscar una relación afectiva, ya que había muchas personas como yo que registraban su perfil para poder tener un contacto con alguién.
Me registré y al poco tiempo recibí correos. Tuve contactos por medio del mensajero y fue cuando conocí a "Vica". Forjamos una gran amistad a distancia, todos los días teníamos contacto. Empezó hacerse sumamente indispensable poder comunicarnos, había un lazo más estrecho que una simple amistad. Pero siempre bajo una incógnita de quien estaba a varias horas de mi hogar platicando conmigo.
Sentimos la necesidad de conocernos. "Vica" vivía en Guadalajara y yo en Monterrey. Así que acordamos vernos en un punto neutral y eligimos que fuera en León, Guanajuato. Pusimos hora, lugar y fecha. Quedamos de vernos en la central de autobuses en los andenes de Estrella Blanca, "Vica" llevaría una pañoleta roja en la cabeza y yo una casaca del equipo Tigres.
Tan pronto arribó el autobús a la central de León, bajé corriendo en busca de "Vica", pero no encontraba a nadie con una pañoleta roja en la cabeza. Estaba a punto de la desilusión, cuando de pronto se me acerca un tipo para preguntarme si yo era "Michi", mi primera impresión fue de sorpresa, no sabía si decirle que efectivamente yo era esa persona o simplemente negarme. No podía creer que "Vica" era un hombre, todas mis ilusiones de encontrar pareja estaban pendiendo de un hilo. Yo me había enamorado perdidamente de "Vica" pero siempre la había idealizado como mujer. ¿qué podía hacer?
Entonces le contesté que yo era la persona que él buscaba. Me pidió que no lo rechazara, me pidió una oportunidad para hablar conmigo. Fuimos a desayunar, me pidió que descubriera en mi interior que era lo que yo en verdad necesitaba y quería para mí. Me dijo que cerrara los ojos por un momento, mientras el hablaba que pensara en un ser humano sin diferencia de sexo y que si ese ser humano es del cual me enamoré que mi corazón decidiera.
Ahora puedo decirles que no me arrepiento de la decisión que tomé, "Vica" siempre fue la persona más maravillosa que he conocido en mi vida.