Mi historia comienza hace dos años. Cuando Bill y yo nos conocimos éramos simplemente compañeros de clase. De ahí en adelante empezamos a platicar pues, él estaba sentado al lado mío, platicábamos mucho, de todo lo que se nos ocurría.
Yo empecé a tener una gran confianza con él, le contaba los problemas que yo tenía con mi novio Juan (con el cual ya tenía un año)... Bill me aconsejaba y me decía que tratara de resolver mis problemas porque un año de relación era mucho como para tirarlo a la basura... y así lo hacía, resolvía los problemas con mi novio gracias a Bill.
Con el paso del tiempo terminé con mi novio porque simplemente me di cuenta que no lo amaba, sólo era costumbre, además también me di cuenta que me estaba enamorando de Bill, ¡mi mejor amigo!
El tiempo pasó y no quise aceptar que lo amaba así que, deje pasar dos años y Bill y yo seguíamos igual como los mejores amigos que éramos, eso me encantaba porque nos la pasábamos de maravilla juntos... Siempre andábamos juntos para todos lados y nos contábamos todo... ¡TODO!
A finales del 2001 él se encontró una novia, la verdad que me puse muy feliz al saber que tenía una novia que era muy buena onda y que de antemano sabía que apreciaría mucho a Bill.
Pero, cuando los vi por primera vez besarse me dieron unos celos terribles, no supe qué hacer y sólo me empezaron a salir lágrimas de los ojos... En ese momento confirmé que en verdad lo amaba, y lo amaba más que a mi propia vida. El tiempo pasó y nunca le confesé lo que sentía por él, a pesar de que lo amaba me sentía feliz por él porque su novia era una chica maravillosa que lo quería mucho.
Hace cinco meses ella terminó con él y ahí quedó todo lo de ellos, aún son amigos pero nada más. Pasaron dos meses en completo silencio para mí, ya casi no nos mirábamos y ni hablábamos igual que antes, cuando él me preguntaba por qué estábamos perdiendo nuestra gran amistad, yo siempre le contestaba que no la estábamos perdiendo que, simplemente era que estábamos de vacaciones y que por eso no nos veíamos tan seguido...
Hace tres meses empezó el último año de escuela y nos volvimos a ver más seguido, salíamos juntos como antes pero, esta vez mucho más... Fue entonces que yo me decidí a contarle lo que sentía por él.
Yo le confesé que lo amaba y que lo quería mucho. Para mi sorpresa él me contestó lo mismo, era algo inesperado... me sentí realmente feliz...
Él me confesó que me había amado en silencio desde que nos conocimos pero, que nunca encontró la manera de decírmelo así que, se conformaba con tener mi amistad y mi compañía.
Ahora tenemos tres meses como pareja y han sido los meses más felices de mi vida... aunque yo siempre lo amé, nunca me imaginé que él sentía lo mismo por mí. Aunque perdimos casi tres años estoy feliz porque creo que esos tres años nos sirvieron para darnos cuenta que el verdadero amor sólo se siente una vez en la vida y que hay que aprovecharlo cuando lo tienes.