La vi de nuevo con él. Se notaba feliz y dichosa, era una un imagen telenovelera de esas que solamente se ven en las historias de amores consumados. Entre la gente, parecían la pareja del momento, daban la sensación que flotaban por encima de todos los demás.
Pero a mi me causó un gran dolor volver a encontrarme a Teresa y más al verla al lado de ¡ese imbécil!
¿Cómo fue posible que ella me haya cambiado por él? Esa pregunta recorre mi mente a diario y hasta el momento no he encontrado respuesta. Nuestra relación era tan hermosa, yo siempre tenía los detalles, las atenciones todo se lo daba. ¿Pero que recibí de ella? Me abandonó lo peor de todo es que yo le pusé todo en charola de plata para que lo hiciera.
Aún no puedo creer cómo mi mejor amigo me apuñaló por la espalda, quedándose con lo más valioso que tenía en la vida. Le di la mano, lo ayudé para que pagará de mal manera, enamorándola a mis espaldas.
El día que le di, primero hospedaje y después trabajo a César, comenzó la debacle en mi relación con Teresa. Ella y yo tuvimos una relación en unión libre durante cinco años, nunca habíamos tenido ningún problema. Pero siempre hay una primera vez, César, un amigo que desde mi juventud no veía, llamó a nuestro departamento, mi madre le había dado el número telefónico. Él recientemente había tenido un problema con su matrimonio que lo llevó a perder el trabajo y recurrió a mi para pedirme ayuda.
De inmediato accedí a ayudarlo, le dije que yo le daría trabajo en mi negocio.Para esto él tenía que venirse a vivir a la Ciudad de México. Le ofrecí hospedaje mientras se buscaba un lugar donde rentar. Así que vivió en el departamento donde Teresa y yo teníamos nuestro nido de amor.
Ya cuando César conocía un poco la ciudad le di el puesto de mensajero. Fui poco a poco cavando mi propia tumba sin darme cuenta, ni un solo momento de lo que estaba haciendo. Teresa comenzó a tomar un gran interés por César al grado de que me pidió que lo dejará vivir en la casa, que yo no podía darle la espalda a un amigo. César ya no tuvo la necesidad de buscar departamento.
Una vez se me ocurrió llegar más temprano que de costumbre a mi hogar. Entonces vi estacionado un camión de mi negocio frente al departamento. Era el camión que conducía César. Subí abrí la puerta, al entrar a la habitación los encontré haciendo el amor.
Me abalancé contra él y lo golpeé hasta saciar mi coraje y lo corrí, César salió y detrás de él Teresa.
Desde entonces no dejo de hacerme la pregunta ¿Cómo fue posible que ella me haya cambiado por él? Sigo sin encontrar una respuesta.