Bueno, mi historia comenzó en agosto del 2002, cuando conocí al amor de mi vida, lo llamo así porque creo que jamás volveré a amar a nadie como amé a Paco.
Lo conocí en una agencia en donde empecé a trabajar, muy famoso entre todas las chavas que trabajaban ahí ya que es alto y de muy buen ver, yo solo escuchaba que hablaban de él pero no tenía el gusto de conocerlo. En cuanto lo vi hubo una atracción muy extraña, me sonrojé y me puse muy nerviosa, el caso es que empezamos a trabajar juntos, nos cortejábamos por teléfono, aunque claro en plan de juego, ambos lo sabíamos, en realidad nunca me invitó a salir y pues yo no le tomé tanta importancia.
Tiempo después Paco presentó su renuncia en la empresa, le habían ofrecido un mejor puesto en otra compañía, lo cual provocó en mi sentimientos encontrados; por un lado la alegría de saber que le iría mejor, y por otro una profunda tristeza al saber que no lo vería jamás.
Al poco tiempo me enteré de que tenía novia, supuestamente su relación era algo caótica y conflictiva, pero al fin y al cabo una relación de dos años, me auto-convencí de que lo mejor sería dejar de pensar en él y resignarme a no verlo más, al fin y al cabo ni por la mente le pasaba lo que yo sentía. El no verlo era horrible para mi, lo extrañaba tanto...de pronto una sorpresiva llamada a tres semanas de distancia me impactó tanto, yo estaba resignada a no verlo jamás nos empezamos a tratar hasta que nos hicimos novios, la relación era como un sueño, todos los días le daba gracias a Dios por haberlo conocido.
¿Qué más podía pedirle a la vida?....lo tenía todo: salud, trabajo y amor, al menos eso parecía. Hay un dicho que dice: SI NO HAS AMADO, NO HAS CONOCIDO EL DOLOR y eso es exactamente lo que yo padecí, sufrí mucho a raíz de un cambio drástico en su forma de actuar conmigo, perdió totalmente el interés en mi, no me llamaba, pasaron varios días y no me daba la cara, de la nada terminamos.
Pasaron dos meses y yo sin noticias de él, cuando de repente apareció en mi casa decidido a regresar, a mi no me importó nada y así que lo acepté sin preguntas ni reclamos, estaba dispuesta a comenzar de nuevo y dejar atrás todo lo que había pasado, el es muy inestable y aunque yo no comprendía sus acciones no me arriesgaría a perderlo nuevamente.
Ilusa de mi...volvió a pasar. Lo único que me dijo fue que nuestra relación no funcionaba y que lo mejor era terminar. Yo no me explico el porque su actitud cambió de la noche a la mañana, unos días antes moría por mi, me pidió matrimonio y me dijo que me amaba. Hasta hoy sigo preguntándomelo, no sé en realidad que pudo haber pasado, no encuentro motivos para esta separación, tengo la necesidad de recibir una explicación franca y contundente sobre esta determinación.