Les voy a platicar lo que me sucedió...
Mi nombre es Bere y tengo 18 anos, hace tiempo conocí a un muchacho en el trabajo, me gustaba mucho su forma de ser y de pensar.
Era una persona muy detallista, siempre llegaba con un regalito, detalle que me agradaba mucho, en la hora de la comida me esperaba para irnos juntos a comer.
Todo él me encantaba, por eso al proponerme que fuera su novia, acepte sin la menor duda.
Él me llevaba cuatro años de diferencia por lo que al pasar el tiempo me propuso matrimonio, acto que no fue muy grato para mis padres por ser él mayor que yo.
Mi mamá me insistía que lo pensara bien, que era un paso muy importante, que yo casi no había disfrutado y que mejor me dedicara a salir con mis amigas y a conocer más chicos.
Pero yo estaba enamorada y cuando eso nos sucede a algunas personas perdemos toda la capacidad de decidir y elegir que es lo mejor.
Él quería salirse del trabajo, por que se le metió en la cabeza irse a Estados Unidos y ganar dinero, regresar y casarnos.
Yo me puse muy triste, la simple idea de separarnos me dolía tanto, pero él me convenció que era lo mejor para los dos, todo para una mejor vida.
Se fue y me hablaba cada semana, luego las llamadas se fueron dando cada mes, así estuvimos hasta que se llegó el día de mi despedida de soltera, la cual festeje con mis amigas y familiares.
Faltaba un mes para la boda cuando me habló, hizo un comentario acerca de la boda y se cortó la llamada, lo tomé así, aunque tuve la sensación que él me había cortado la llamada.
Faltaba mas de quince días cuando me llegaron las invitaciones, las comencé a entregar a mis familiares, después mis padre decidieron hablar conmigo.
Me dijeron que no siguiera con los preparativos de la boda, que dejará todo así, ya que él no volvería por lo tanto no habría boda, que mejor lo olvidara.
Me invadió la tristeza, sabía que ellos tenían razón, pero estaba cegada, creía que él cambiaría de opinión y regresaría, nos casaríamos y viviríamos juntos y felices para siempre.
Lloraba todas las noches, pasaron los días, con ellos él día de mi boda...y él jamás habló...gracias a mis padres tuve la fuerza para no caer y salir adelante.
Nunca sabré que le hizo cambiar ese amor que tantas veces me dijo que sentía, no sabe el daño que me hizo por ser tan cobarde y no hablar con la verdad, solo me resta decirle que espero y no vuelva a hacerle eso a otra persona, por que nadie se merece ese dolor...